Ana da Silva: arte, punk y sintetizadores
Ana da Silva. Foto: Shirley O’Loughlin Platicamos con Ana da Silva, una de las fundadoras de The Raincoats y del post-punk, quien tras la…
Ana da Silva. Foto: Shirley O’Loughlin Platicamos con Ana da Silva, una de las fundadoras de The Raincoats y del post-punk, quien tras la…
Noticias tristes recibe el cine mexicano, pues la actriz, productora y argumentista Meche Carreño ha dado su último respiro. Varios reportes indican que la causa de su fallecimiento fueron complicaciones de cáncer de hígado y tres días antes había estado hospitalizada en Estados Unidos debido a que su estado de salud se vio afectado por una anemia, tenía 74 años de edad.
A poco más de 20 años de su estreno, Amores Perros (2000) es la opera prima de Alejandro González Iñárritu, formando así la primera parte de su Trilogía de la Muerte, junto a las cintas 21 Gramos (2003) y Babel (2006); que si para un servidor no están a la altura de la primera, considero también que son buenas, contando con un cast excelente en ambos rodajes, que van desde Naomi Watts, Vinicio del Toro y Sean Penn en el caso del segundo trabajo como director del exlocutor de WFM, hasta Brad Pitt, Cate Blanchett, Koji Yakusho (quien participó en el doblaje original de la película El niño y la bestia en 2015), Adriana Barraza y Gael García, repitiendo en el tercer filme del realizador mexicano ya estabilizado Hollywood.
El pasado 16 de octubre, lamentablemente, falleció uno de los directores más influyentes del siglo XX en México. Felipe Cazals formó parte de una ola de realizadores que sucedieron a la versión romantizada que ofrecía la época de oro en el cine mexicano.
Uno de los íconos más grandes del cine francés se ha marchado, fueron casi cien largometrajes en los que la figura de Jean-Paul Belmondo estuvo presente. Sus participaciones al lado de realizadores como Jean Luc Godard lo convirtieron en una estrella definitiva para la Nouvelle Vague.
Muchos vivimos pensando que jamás envejeceremos, tal vez de manera inconsciente creemos que la juventud nos será eterna y no tratamos de comprender los problemas ligados a envejecer.
El legado de Nicolas Cage en el mundo cinematográfico ha tocado los 40 años con cintas y papeles memorables que los tendremos siempre presentes. Cage ha sabido abrirse camino por sí solo con los más grandes, sus actuaciones han quedado plasmados en filmes legendarios como: H.I. Mcdunnough en Raising Arizona, Sailor Ripley en Wild At Heart de Lynch, Rick Santoro de Brian De Palma o en Bringing Out The Dead trabajando al lado de Martin Scorsese y dando vida a Frank Pierce.
Hoy en Permanencia Voluntaria abordaremos la cinta que lleva por nombre La delgada línea amarilla. Este filme se desarrolla en el México atemporal que siempre se manifiesta tan bien en las películas; ese cine mexicano, el cual nos narra historias de carencias económicas y de inestabilidad laboral constate que hay en nuestro país de toda la vida, ese México que en mi particular caso me representa, pero que desde mi punto de vista carece de algunos matices más veraces en los personajes, de los cuales hablaremos más adelante.
En esta ocasión hablaremos del filme El libro de piedra, filmado en 1969, donde Carlos Enrique Taboada escribió la historia, realizó el guión y también dirigió la película.
El primer acercamiento de Waters con la cámara y con lo que dejaría claro a las audiencias de qué se iba a tratar lo que nos tenía planeado fue aquel cortometraje titulado Hag In a Black Leather Jacket. Los 17 minutos de su debut, filmado en 8 mm, retratan la boda de un ciudadano de piel oscura con una mujer blanca, y como cómplice de la ceremonia un miembro del Ku Klux Klan esta trama fue su carta de presentación y el llamado a todas aquellas criaturas que gustan ver de las situaciones más deshonrosas y bellas del día a día.