Lo que ocurría afuera del llamado Primer Gran Festival de Bandemia. Foto: Abril Palomino
Mientras adentro de Sala Urbana los organizadores del Gran Festival de Bandemia celebraban el desarrollo del evento y publicaban en sus redes momentos de la tocada, afuera cientos de personas padecían los abusos, burlas, intimidación y prepotencia del personal de seguridad del lugar. Lo que nació como una alternativa a los festivales terminó por sumarse a lo registrado en el Axe Ceremonia, del cual, según, habían tomado distancia
La primera edición del Gran Festival de Bandemia fue cancelada la noche del sábado por el público que logró ingresar a Sala Urbana, quienes pidieron el fin del evento tras los abusos de organizadores y personal de seguridad contra asistentes con boleto pagado que reclamaban su acceso al sitio, ubicado en Naucalpan, Estado de México.
El evento reuniría a 25 bandas de la escena alternativa mexicana como Un perro andaluz, Niño Viejo, Ven y Mira, Mint Field, Juan Cirerol, Belafonte Sensacional, No Somos Marineros, Gloory Hole, Valgur, Demencia Infantil, Pájaros Vampiro y Saturnino, entre otros.

También se trataba de un proyecto ambicioso, pues sonarían más 12 horas de música continua desde el mediodía y hasta las 2:00 de la mañana del domingo, sin reingreso en un lugar cerrado. Todo en un escenario dividido, para que no se perdiera tiempo entre la salida y entrada de las bandas, es decir, en la recta final de cada set la siguiente agrupación ya estaba ocupando la mitad del escenario para iniciar su presentación justo cuando la otra terminara.
Cientos de personas lograron ingresar durante las primeras horas hasta que se detuvo el acceso, a las 17:00 horas había cerca de 500 asistentes formados afuera del recinto. El personal de seguridad afirmó que el lugar estaba lleno y que debían esperar a que se liberara espacio para que ingresara más público.
Tras los constantes reclamos se dio entrada a unas 150 personas que tenían boleto digital, sin embargo, quienes adquirieron tickets físicos y los que estaban en lista de invitados sólo pudieron ver cómo cerraron la cortina del lugar.

Las personas del staff y organizadores todo el tiempo mantuvieron la versión de que darían acceso, por lo que la gente esperó paciente a que eso sucediera.
Además de lo que ocurría afuera de Sala Urbana, la presentación de Macario Martínez tuvo que detenerse luego de que falló la planta de luz, tras volver la energía no se repuso el tiempo del artista emergente, quien pudo presentarse menos de la mitad de su horario. Siguieron Mint Field, banda que tuvo que resistir la presión del público, el cual ya se había enterado de lo ocurrido en las inmediaciones del lugar.
Minutos después de las 20:00 horas el festival publicó un comunicado donde afirma que se restringió el acceso por recomendación de Protección Civil para garantizar la seguridad de todos los asistentes y los boletos de las personas que no lograron entrar serían reembolsados.
Ver esta publicación en Instagram
Esta respuesta tardía, la prepotencia del personal de seguridad del lugar y el mal manejo de la situación por parte de los organizadores provocaron un enfrentamiento entre los jóvenes y los elementos de seguridad. Hartos de esperar durante horas, algunos de los asistentes lanzaron trafitambos al personal, quienes montaron vallas metálicas y salieron con extintores para vaciar el gas a la multitud, entre los que había menores de edad.
Dentro del lugar el público ya enterado de la situación subió las protestas, las bandas arriba del escenario también cuestionaron el avance del festival y obligaron a que los organizadores salieran al frente a preguntar a los asistentes si querían que el concierto continuara o se cancelara, por lo que en ese momento, casi a las 21:00 horas, el evento terminó con la promesa de un reembolso total.
Ver esta publicación en Instagram
Mientras la agresión ocurría afuera, varias personas que se encontraban al interior intentaron salir de Sala Urbana para reunirse con sus amigos y familiares, pero a nadie se le permitió entrar ni salir, por lo que mantuvieron retenida a personas en contra de su voluntad.
El Gran Festival de Bandemia se realizaría inicialmente en el Parque Bicentenario, ubicado en la alcaldía Azcapotzalco, sin embargo, tras los hechos ocurridos durante el Festival Axe Ceremonia, donde dos fotoperiodistas fallecieron, el evento cambió de sede.
La venta de boletos inició sin tener un lugar definido, sólo anunciado como un festival en la Ciudad de México y cerca de dos meses después se confirmó que el concierto se realizaría en Sala Urbana, sitio ubicado en el municipio de Naucalpan, Estado de México.
Quizá te interese leer: Ana da Silva: arte, punk y sintetizadores
De acuerdo con los asistentes antes de que se generaran los disturbios al exterior de lugar se presentaron otras situaciones que ponían en duda las condiciones de seguridad en el lugar, como advertencias de que las vallas de contención estaban flojas, personas que reportaban sentir el piso frágil debido a la cantidad de gente o la falta de abasto en los alimentos en un evento en el que no se permite reingreso.
El comunicado emitido por Bandemia donde señalan que los afectados recibirán un reembolso no deja claro si esto engloba a todas las personas que ingresaron y a las que no se les permitió el acceso. La empresa encargada de la seguridad y Sala Urbana tampoco se han pronunciado sobre la violencia desmedida en contra de los jóvenes. Resulta vergonzoso que el público sea quien tenga que pedir la cancelación del evento porque los organizadores no pueden enfrentar una crisis, dar la cara al público y ser transparentes con la situación en tiempo y forma para no llevar al límite la paciencia de los asistentes que, hay que reiterar, entre ellos había menores de edad.