Pulp
Pasaron 24 años desde We Love Life para que los de Sheffield se hicieran presentes con una obra maestra lírica, sonora y conceptual, apegada a los matices que caracterizan a la banda, pero con una propuesta que encaja perfecto en nuestros tiempos
El regreso de Pulp a las salas de grabación es una meta alcanzada. Una brillante consagración para un amigo, Steve Mackey, su bajista inmediato, quien se unió a las filas del grupo en 1989 y dejó este plano hace un par de años. Un fuerte mensaje que la mítica banda de brit pop lanzó a través de More, su nuevo álbum de estudio tras casi 24 años de silencio.
El riesgo por falta de autenticidad estuvo latente hasta antes de que la banda británica diera a conocer los primeros sencillos del álbum, pues la música está en evolución constante y no sería complicado perderse en lo habitual. Sin embargo, More es una obra maestra lírica, sonora y conceptual que se siente fresca, apegada a los matices que caracterizan a los de Sheffield, pero con una propuesta que encaja perfecto en nuestros tiempos.
El álbum inicia con ‘Spike Island’, una canción que nos ayuda a predecir la estabilidad con la que llega Pulp: ritmos divertidos en los sintetizadores, guitarras frescas, incluso el característico canto hablado en los versos de Jarvis. Un trabajo que produce éxtasis instantáneo. Después, ‘Grown Ups’ refleja muy bien la división generacional que vivimos constantemente, es una metáfora sonora sobre el agotamiento con la que muchos nos sentimos identificados.
‘Tina’, por su parte, continúa en una combinación de arreglos de primer nivel. Sonidos barrocos, acordes que refuerzan la melancolía y pasajes sensibles y tenues en los estribillos para lograr un contraste que representa la estructura lírica. Una forma sutil y hermosa para el inicio.
‘Slow Jam’, ‘Farmers Market’ y ‘My Sex’ llevan la organización del disco hacia un lado más sombrío, con compases de balada y una lírica audaz, abordando temas con una perspectiva más responsable y seria sobre asuntos que son relevantes en la sociedad actual.
Quizá te interese leer: Interpol conquista el Zócalo y enciende 160 mil corazones
Cualquier fan de Pulp esperaba con ansias una verdadera explosión como ‘Got To Have Love’, así como esa sensación de ese disco indie que los hizo estallar cuando lanzaron Different Class treinta años antes, pero con influencias sonoras de bandas que surgieron en estas décadas de ausencia.
Este track navega casi en su totalidad sobre un ritmo slap/funk, acompañado por sintetizadores frenéticos y un rudimento sólido en la batería que nos transporta a esa ola noventera que avasalló el género, pero con producción fresca; un clásico instantáneo.
James Ford, el productor detrás del álbum, pudo polimerizar el talento de Candida, Mark y Nick equilibrando sonidos acústicos y electrónicos sin perder el glamour que siempre caracterizó a Pulp. Las progresiones en casi todo el disco destacan por el uso de violines sincopados, ritmos amenos, digeribles, pero con una carga intensa de madurez y lírica, lo cual manifiesta una regresión que une muy bien la nostalgia con armonía.
Rough Trade Records siempre ha sido un sello que se caracteriza por su legado y asertividad, algo ideal para los británicos, continuando con un catálogo fresco y audaz, alejado un poco de tendencias efímeras.
Por otro lado, no está de más decir que los ejemplares en físico del disco también están dedicados a los coleccionistas. Habrá ediciones limitadas disponibles en vinil y también en casete, además de un doble LP a 45 rpm, exclusivo en las tiendas en línea de la banda y del sello londinense, además de cuatro prensados individuales en color, seleccionados y bautizados por el mismo líder de Pulp.

Cerramos esto pensando en que More no repite fórmulas britpoperas de los 90, puntualmente es un diario sonoro de la madurez que reinterpreta la esencia de la banda: la ironía, la introspección y la melodía. Comparten rasgos clave, incluyendo sonidos frescos que nos obligan a recordar, bailar y darle vida a un género que hace muchos años dejó de desbordar listas. Una verdadera carta de amor a sus fans y al tiempo que han dedicado a escuchar.